Welcome to my blog :)

rss

sábado, 30 de octubre de 2010

Vuelve a respirar


Toxicidad. Esa es la palabra que mejor te define. No pasa día en el que no pueda dejar de apreciar el aire fresco que me envuelve desde que no compartimos el continuo espacio-tiempo de todas las dimensiones paralelas existentes en las que llegamos a vivir. Aspiro profundamente, llenando mis pulmones, pero a veces no puedo evitar ponerme a toser como un carretero, al parecer el exceso de pureza no me sienta bien del todo. Jodido inconformismo, siempre dispuesto a dar por saco, aderezado con una pizca de masoquismo y un exceso de información sobre tu vida y circunstancias.


Sé que estoy donde tengo que estar, lejos, y que un día me acostumbraré al aire puro, porque sé que es lo que me conviene. A cada momento que pasa percibo más claramente mis pensamientos, cada uno de mis movimientos es más preciso, y mis ideas y mi lengua más afiladas. He cambiado, para bien, y lo sé, no me jacto, simplemente lo sé.


Pero te miro a ti, y sigues ahí, rodeado por esa humareda y esa tela de araña que has tejido en torno a ti, alejando lo poco bueno que tú y yo sabemos que tenías en tu vida, ahogándote en espirales de alcohol, de fiesta y de egolatría, incapacitado para admitir que tu vida necesita un nuevo rumbo. Necesitas que alguien te pare los pies, una ostia a tiempo, no esa micro-persona que justifica hasta tus mayores desatinos. Lo que sea, pero despierta, por favor. No pierdas a esa gran persona que siempre ha estado ahí porque no dice amén a todos y cada uno de tus despropósitos. Ojala pudiera hacer algo al respecto, pero ya no eres parte de mi vida, tu ego no aceptaría nada de mí, ni aunque yo fuese un cartel de luces de neón de dimensiones desproporcionadas indicando la solución de tu vida, y solo podré quedarme como mera espectadora, viendo cómo te ahogas lentamente, sin poder hacer nada.

martes, 12 de octubre de 2010



Remember me when you're the one who's silver screened
Remember me when you're the one you always dreamed
Remember me whenever noses start to bleed
Remember me, special needs

Just 19 and sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour

Remember me when you clinch your movie deal
And think of me stuck in my chair that has four wheels
Remember me through flash photography and screams
Remember me, special dreams

Just 19 this sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour
Just 19 and sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour

Remember me...

Just 19 this sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour
Just 19 and sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour

Remember me...

Remember me, you were my special need...

martes, 5 de octubre de 2010

^^Bubble girl^^


Había una vez una chica que vivía en una burbuja cuadrada. La burbuja podía haber sido esférica, pero no, era cuadrada, hecha a medida de la mentalidad de su inquilina. Era una buena chica, un poco rara, peculiar como solía decir su “marido” universitario. Ella se reía, pero sabía que algo de razón tenía sobre todo cuando se paraba a observar las paredes de su traslúcido aposento. No conseguía recordar cuanto tiempo llevaba ahí, tenía la sensación de que la había ido construyendo poco a poco, sin darse cuenta, hasta que un día de repente ahí estaba, materializándose, rodeándola con aquella peculiar forma.

Pero todo tenía una explicación mucho más sencilla de lo que cabe entender. Era una chica de ideas cuadriculadas, creía poder predecir el comportamiento humano, una especie de acción-reacción preconcebida, un causa-efecto perfectamente definido. Todas sus ideas eran como cubitos de hielo, se ajustaban perfectamente a un molde, y salían de él con una forma familiar para ella. Era su forma de vivir segura.

Y así, llegó aquel momento de su vida. Las ideas dejaron de encajar en los moldes, nada tenía sentido, se sentía traicionada una y otra vez al no ser capaz de acertar con el comportamiento humano, y a su vez su propia forma de actuar se enrareció, alzó aún más las defensas burbujiles, tapó todos los resquicios para que nada pudiese salir, incluida ella. Huyó a lo más profundo de su ser, agarrándose a absurdos clavos que demostraron que la condición humana en ocasiones puede ser aún más deleznable si cabe, y empezó a faltarle el aire. No podía respirar, sumida en aquella inseguridad constante, y un día, abrumada por tanto dolor contenido la burbuja estalló de por si sola. La chica no pudo verlo venir, pero poco a poco se fue dando cuenta de que se sentía más vieja. Como si hubiese envejecido tres o cuatro años de golpe, se sentía relativamente más sabia, o algo parecido. Había madurado, y la verdad es que no recordaba algo tan doloroso en mucho tiempo. Pero ahí estaba, por fin.
Cuando la veo todas las mañanas devolviéndome una sonrisa a través del espejo no puedo evitar decirle: “Welcome to the real life Bubble girl”