Welcome to my blog :)

rss

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La lista de la compra.

2010, ese ¿gran? año. Antes de empaquetarlo y mandarlo de una patada en el culo a la estratosfera, a orbitar con otros años nefastos para nunca más regresar, y antes incluso de maquinar la siempre incumplible lista de propósitos de año nuevo, que alguien con demasiado tiempo libre se molestó en inventar, he pensado hacer la anti-lista. Es decir, una lista de lo que he aprendido (profundo o trivial) este año, que ha sido mucho y no necesariamente positivo.

1. Una retirada a tiempo es gran una victoria. Gran verdad, ojalá lo hubiese aplicado a tiempo.

2. La gente no es más falsa porque no se entrena. Es lo que hay, el problema es que no lo ves venir por esa gran máscara de falsedad.

3. Unos cuernos solo te hacen más alta. Toda clase de pensamiento más allá solo consiguen minarte como persona, y dejarte sin autoestima.

4. Los cuernos se perdonan pero no se olvidan. Lo que es muy cierto, perdonar de corazón cuesta mucho, y más cuando no se pide perdón como es debido por cobardía.

5. No te fíes del todo de su omnipresente y majisisima amiga, algo no encaja. Poco que aportar al respecto, a los hechos me remito.
6. Ningún tío se merece que se arrastren por él. La dignidad es lo poco que siempre hay que mantener.
7. Me gustan los esmaltes de uñas de colores tanto como al “Asesino del Hielo”. Otra gran verdad, aunque menos trascendental XD.
8. Una situación sentimental masoquista y tormentosa engancha mil veces más que una idílica. No consigo explicarme por qué, misterios del ser humano, pero cierta en un 120%. La próxima vez que quiera pasarlo mal me clavaré astillas ardiendo bajo mis uñas de colores.
9. Aunque seas tía, un polvo puede ser solo un polvo, y disfrutar tanto como ellos. Nosotras no siempre buscamos “algo más”, puedo disfrutar de la situación sin complicarme la vida.
10. Eliminar a gente de las redes sociales no es algo deshonroso. Si ver algo te hace daño, se elimina, puro instinto de supervivencia.
11. El objetivo tras una ruptura es pasar página, no regodearse en ella. Después de una leve fase de “espionaje” masoquista, lo mejor es poner distancia de por medio, por muy bien que te caigan sus amigos y sepan lo mal que él se ha portado. Te siguen vinculando a él. Tiempo al tiempo.
12. Me merezco algo mejor. Si es eso lo que me va a aportar una relación, prefiero no tenerla. Quiero tener el mango de la sartén, al menos la de mi vida.
13. Valgo por lo que yo soy, no por lo que valgo cuando estoy con alguien. A veces debería habérmelo grabado a fuego.
14. Las amistades también se rompen, y no se puede vivir de las rentas de lo que un día fue. Nadie puede hacerme sentirme mal sin mi permiso.
15. Yo barro mi propia mierda, pero la tuya la barres tú. Hay gente que le das la mano y te coge el brazo.

Muchas de estas cosas son topicazos, o lecciones que en teoría creía saber. Pero hasta que no me vi en ello, y las aprendí en mis carnes no comprendí el verdadero significado de ellas. Solo espero no olvidar estas lecciones que con dolor (bastante) y lágrimas (muchas) he aprendido. De algo ha tenido que servir el 2010.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Verborrea incontrolable

Vale, hay días que metería la cabeza en el horno, el congelador o donde sea con tal de no hablar más de lo que debería. Justo la persona ante la que debería de aparentar ser guapa, lista, centrada, y absolutamente evolucionada con respecto a historias pasadas, es ante la que pierdo los papeles. Con objeto de ser natural me encuentro ante una yo excesivamente simpática, torpona con las manos, sobre actuadamente alegre y despreocupada, y lo que es peor, de una sinceridad abrumadora. Si es que eso de que la sinceridad está sobrevalorada es una verdad como un templo, morderse la lengua a tiempo salva de las mas desastrosas situaciones, y evita que un comentario inocente, hecho con la motivación del no pensar en las posibles consecuencias pueda dar lugar a maliciosas malinterpretaciones futuras. Si es que ya sabía yo que calladita estoy preciosa. Y lo peor es que no se merece que le de las vueltas que le estoy dando, he sido maja, simpática, nada odiosa, nada rencorosa, una joya, solo que con la boca demasiado grande, y ahora mismo una dramática patológica. En fin, podría ser peor, digo yo. Mierda de mutismo selectivo, qué rabia me da caer en mi propia trampa...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

A la mierdaaaaaaaaaaaaaaa


Después de la tempestad siempre llega la calma, dicen, pero lo que nadie te recuerda es que después del subidón que te da una vez que decides que la mala racha ya pasó, puede venir otra vez tu antiguo colega, el bajonazo, para hacerte compañía. Y mira que me gustan las montañas rusas, pero las de raíles, vagonetas y loopings, no las emocionales. Parezco una yonki de la estabilidad, pero es a lo único que aspiro, ser estable emocionalmente yo conmigo misma, y mis circunstancias, y que venga lo que tiene que venir. Vamos, que en resumidas cosas, tengo una semana de mierda, con momentos de RELIVE sobre mis antiguas miserias, y la verdad es que me cansa, eso de lamerme las heridas pues no va conmigo, y me frustro enormemente, quiero gritar, machacar, patear la mierda, lo que sea, pero no revolcarme en ella, necesito ocupar mi tiempo, me merezco un buen año, y voy a poner mi empeño en ello. Como si me lo tengo que tatuar en la frente y leerlo todas las mañanas al mirarme en el espejo. No quiero que un soplo de aire pueda conmigo a la más mínima, NO, la antigua yo ha muerto, yo fui a su funeral y no la echo de menos. Se acabó. Punto pelota.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cuando mi cuerpo te necesita estás ahí. En realidad has estado ocho largos meses esperando a que volviese a necesitarte. Una escalada de conversaciones, hormonas, expectativas por cumplir y atracción desmedidas dieron con nuestros cuerpos en ese asiento trasero de cristales tintados, volviendo a sentir nuestras pieles, y tu respiración en mi oído. Habían pasado dos años y volvimos a unirnos cual adolescentes en celo, llevados por las prisas de quien ha esperado demasiado. Únicamente debo de recordar que solo puedes caerle bien a mi cuerpo, el resto son terrenos vedados para mí, deberías de hacerte una camiseta en la que ponga EMOCIONALMENTE NO DISPONIBLE, para así no olvidarlo, mientras yo cometo la locura de caer en tus brazos, correspondiente a ese día, mes o año. Aunque cometer locuras contigo, siempre es un placer ;)

sábado, 30 de octubre de 2010

Vuelve a respirar


Toxicidad. Esa es la palabra que mejor te define. No pasa día en el que no pueda dejar de apreciar el aire fresco que me envuelve desde que no compartimos el continuo espacio-tiempo de todas las dimensiones paralelas existentes en las que llegamos a vivir. Aspiro profundamente, llenando mis pulmones, pero a veces no puedo evitar ponerme a toser como un carretero, al parecer el exceso de pureza no me sienta bien del todo. Jodido inconformismo, siempre dispuesto a dar por saco, aderezado con una pizca de masoquismo y un exceso de información sobre tu vida y circunstancias.


Sé que estoy donde tengo que estar, lejos, y que un día me acostumbraré al aire puro, porque sé que es lo que me conviene. A cada momento que pasa percibo más claramente mis pensamientos, cada uno de mis movimientos es más preciso, y mis ideas y mi lengua más afiladas. He cambiado, para bien, y lo sé, no me jacto, simplemente lo sé.


Pero te miro a ti, y sigues ahí, rodeado por esa humareda y esa tela de araña que has tejido en torno a ti, alejando lo poco bueno que tú y yo sabemos que tenías en tu vida, ahogándote en espirales de alcohol, de fiesta y de egolatría, incapacitado para admitir que tu vida necesita un nuevo rumbo. Necesitas que alguien te pare los pies, una ostia a tiempo, no esa micro-persona que justifica hasta tus mayores desatinos. Lo que sea, pero despierta, por favor. No pierdas a esa gran persona que siempre ha estado ahí porque no dice amén a todos y cada uno de tus despropósitos. Ojala pudiera hacer algo al respecto, pero ya no eres parte de mi vida, tu ego no aceptaría nada de mí, ni aunque yo fuese un cartel de luces de neón de dimensiones desproporcionadas indicando la solución de tu vida, y solo podré quedarme como mera espectadora, viendo cómo te ahogas lentamente, sin poder hacer nada.

martes, 12 de octubre de 2010



Remember me when you're the one who's silver screened
Remember me when you're the one you always dreamed
Remember me whenever noses start to bleed
Remember me, special needs

Just 19 and sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour

Remember me when you clinch your movie deal
And think of me stuck in my chair that has four wheels
Remember me through flash photography and screams
Remember me, special dreams

Just 19 this sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour
Just 19 and sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour

Remember me...

Just 19 this sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour
Just 19 and sucker's dream I guess I thought you had the flavour
Just 19 and dream obscene with six months off for bad behaviour

Remember me...

Remember me, you were my special need...

martes, 5 de octubre de 2010

^^Bubble girl^^


Había una vez una chica que vivía en una burbuja cuadrada. La burbuja podía haber sido esférica, pero no, era cuadrada, hecha a medida de la mentalidad de su inquilina. Era una buena chica, un poco rara, peculiar como solía decir su “marido” universitario. Ella se reía, pero sabía que algo de razón tenía sobre todo cuando se paraba a observar las paredes de su traslúcido aposento. No conseguía recordar cuanto tiempo llevaba ahí, tenía la sensación de que la había ido construyendo poco a poco, sin darse cuenta, hasta que un día de repente ahí estaba, materializándose, rodeándola con aquella peculiar forma.

Pero todo tenía una explicación mucho más sencilla de lo que cabe entender. Era una chica de ideas cuadriculadas, creía poder predecir el comportamiento humano, una especie de acción-reacción preconcebida, un causa-efecto perfectamente definido. Todas sus ideas eran como cubitos de hielo, se ajustaban perfectamente a un molde, y salían de él con una forma familiar para ella. Era su forma de vivir segura.

Y así, llegó aquel momento de su vida. Las ideas dejaron de encajar en los moldes, nada tenía sentido, se sentía traicionada una y otra vez al no ser capaz de acertar con el comportamiento humano, y a su vez su propia forma de actuar se enrareció, alzó aún más las defensas burbujiles, tapó todos los resquicios para que nada pudiese salir, incluida ella. Huyó a lo más profundo de su ser, agarrándose a absurdos clavos que demostraron que la condición humana en ocasiones puede ser aún más deleznable si cabe, y empezó a faltarle el aire. No podía respirar, sumida en aquella inseguridad constante, y un día, abrumada por tanto dolor contenido la burbuja estalló de por si sola. La chica no pudo verlo venir, pero poco a poco se fue dando cuenta de que se sentía más vieja. Como si hubiese envejecido tres o cuatro años de golpe, se sentía relativamente más sabia, o algo parecido. Había madurado, y la verdad es que no recordaba algo tan doloroso en mucho tiempo. Pero ahí estaba, por fin.
Cuando la veo todas las mañanas devolviéndome una sonrisa a través del espejo no puedo evitar decirle: “Welcome to the real life Bubble girl”